Y sed escuela
01:41 | Author:
Al caminar
me encuentro con vosotros
bajo el castaño.
Cerrar la herida y seguir andando.
Y al andar,
una sonrisa, un abrazo,
la cruz, timón,
y muchas manos.
Y al abrazar,
subo escaleras.
Escucho el sueño
de quienes sueñan.
Y preguntáis
que habrá después,
en las estrellas
que iluminan el sendero
de vuelta.
Una noche
volveremos a escuchar.
Esperad.
Estad alerta...
Y sed escuela.
Varear el olivo
13:38 | Author:
A Miguel. A Sergio. A mis amigos. A los jóvenes que Dios me cruza en el camino…

Varear el olivo significa que os quiero:
que comparto mi casa, mi leche, el destino…
Mi techo y mi todo.
Y si el sol no os alcanza os ofrezco sosiego,
una manta, o la luz que me quede.
El calor de la hoguera o un abrazo de amigo.
Si el viento sopla en contra
os ofrezco el cariño, el sabor del cocido
o un cachito de cielo (mejor compartido).

Varear el olivo significa que el campo
es sembrado por todos
y, dados de la mano, nacerá mejor trigo.
Si venís desde lejos, veréis una llama:
os espero, ilumino el camino que queda de andar.
Voy delante, o al lado, o detrás,
donde sea preciso.

Varear el olivo significa que os quiero,
que os quiero y os quiero
y estaré siempre ahí, esperando,
tranquilo, el momento o el sitio
en que necesitéis
que os extienda en el suelo
un lugar firme donde pisar:
un amigo.
Un pendiente en la oreja
13:37 | Author:
Al hermano que me encontré entre los árboles de El Reguero…

Un pendiente en la oreja, o tres, yo qué sé.
Y cresta.
Un beso, un abrazo, una sonrisa quieta.
Y ésta.
Y otra sonrisa que se lleva las tristezas.

Y observa el horizonte, disipa la niebla,
las dudas, los males…
La música que vuela y llega,
en forma de trombón de varas,
sonidos y notas que alegran,
que cambian las más serias caras…

El azul del cielo.
El verde de montes.
El niño descansa, mira, ríe.
Con ellos sueña.
A los lugares y gentes, amigos y corazones, que la Hermandad a hecho que conozca… Y a Portugal, y a Galicia, al Mediterráneo, a todos…

Si el corazón se niega a viajar
que viaje el aire, pero que viaje.
Que viaje sin demora, que no mire
lo que queda en la estela,
que no sienta pena, que respire
una ciudad, una calle, un paisaje.
Una gente.
Si el aire se niega a viajar,
que viaje el corazón, pero que viaje.
Que se deja repartir
por mil lugares, en mil lenguas diferentes.
Que disfrute de la risa, o la mirada
y que se encuentre con los otros.
Y si no quiere salir, si no quiere andar, si no quiere vivir;
que viaje él, o ella, pero que viaje.
Se le metió el mar...
13:35 | Author:
Germanet, vaya última noche en El Reguero. Ja sabes que t’estimo moltisim.

Se le metió el mar en los ojos
y no pudo sacarlo.
El azul lo inundaba todo…

Un viento de risa,
la tormenta:
pelo azabache…
Una noche, el mar salió
la tormenta:
el corazón, roto.

El azul lo inundaba todo.
Y el abrazo.
Y dí gracias al cielo
porque te bajó
y te encontró
y me cruzó.

Se me metió el mar en el corazón
y no pude sacarlo…
Y el azul…
No sé cómo ha sido
13:34 | Author:
A la molt bella ciutat de Valencia, y a tots y totes els valencians…

No sé como ha sido, solo sé que es,
que uno se siente de la tierra donde tiene el corazón.
No sé cómo ha sido y es…
Un sol, la huerta, los paisajes, el Túria,
o más bien la risa resuelta, el cantar de los hablares,
la vida que llega en forma de corazones que se encuentran…

Es porque ellos quieren que sea.

Porque la tierra que se ama no es la tierra,
son sus gentes.
No sé cómo ha sido y es:
Valencia.
El aire huele a azul
13:33 | Author:
A Pablet, el meu germanet del Mediterrani…

El aire huele a azul, a alegría,
a guitarra…
El aire huele a vida.
Y tu sonrisa…
El aire que traes renueva, me renueva, nos renueva,
nos da ganas de seguir
aunque sea cuesta arriba.
Pablo, el aire que arrastras,
que nos llena.
Y tus ojos.
Y tu sonrisa…